martes, 11 de enero de 2011

Nuestra lengua: "Ha pasado un ángel"


“¡Ha pasado un ángel!”. = Esta exclamación se utiliza cuando, justo después de una animada conversación, se produce un silencio como si se hubiesen agotado todos los temas. La frase sirve de muletilla para “romper el hielo” y continuar de alguna manera la charla.
Lo que la mayoría ignora es que su origen nos viene una vez más de la antigua Roma donde, además del culto oficial, se solía adorar a dioses “domésticos”, más de estar por casa. De hecho, en casi todos los hogares del Imperio, se podían encontrar representaciones de los “lares” (dioses menores que protegían a la familia) en una capillita (“lararium”) o un pequeño altar en el atrio de la casa. También se veneraba a los “manes”, quienes, según las creencias, eran los espíritus de los antepasados muertos. Cuando en las familias se nombraba a algún pariente fallecido, se mantenía de repente un corto silencio para honrar así el alma del difunto (algo parecido a nuestro “minuto de silencio” actual), ya que existía un gran respeto por los muertos en la sociedad romana. Al llegar la época del cristianismo, para no desorientar demasiado a los nuevos miembros de la comunidad cristiana, se procedió a adaptar un sinfín de costumbres paganas a la nueva religión. También se mantuvo este uso con la explicación de que el ángel de ese familiar fallecido sobrevolaba la habitación durante el momento de silencio que respetuosamente se le ofrecía. Y todavía hoy se sigue diciendo la frase de “ha pasado un ángel” cuando se hace de repente un silencio después de una animada charla.

“Ni calvo ni con tres pelucas“. = No exagerar.

“Es una castaña”. = No vale nada. Es (muy) malo en su oficio: “Como cantante es una castaña”.

“Dar una castaña”. = Dar una bofetada.

“Salirse con la suya”. = Imponer sus deseos. En discusiones: quedar como el que llevaba razón. Imponer su opinión.

“Mojarse”. = Comprometerse. Arriesgarse. Participar activamente en una cosa, (también en un delito).

“Marear la perdiz”. = Hablar siempre del mismo asunto, sin emprender ninguna acción.

“Hacer a alguien la cama”. = Jugar una mala pasada (a alguien).

“Nos lo quitan de las manos”. = Significa mercancía muy solicitada. Equivale a: “Se vende como rosquillas”. Esta expresión suele ser muy utilizada por los vendedores ambulantes en los mercadillos que la emiten a grito pelado para atraer a los compradores.

“Una marabunta de gente”. = Masas humanas, un gran gentío tumultuoso. Población de hormigas migratorias, que devoran todo lo que encuentra a su paso.

“Parar el tiempo”.= Imposible. El tiempo pasa aunque se pare el reloj.

“Ser un quiero y no puedo”. = Quien desearía ser alguien en la sociedad, pero no tiene los medios económicos para conseguirlo. También quien aparenta ser rico, pero no tiene dinero para serlo.

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