sábado, 23 de julio de 2011

Tema de hoy: El PP y su artillería mediática



El periódico digital ElPlural.com publicó el siguiente artículo sobre cuál sería en su opinión el futuro de la Radio y Televisión españolas en el caso de una victoria del PP en las próximas elecciones generales:

“Lo de Villa y ahora Sánchez es el regreso de los zombies, la vuelta de la ‘pata negra’ del PP de Aznar en los medios de comunicación”, decía a ELPLURAL.COM un conocedor del mundo de la información para resumir lo que está pasando en los recambios en los medios públicos donde mandan los populares. “Es un aviso para tranquilizar a los medios de la derecha; que sepan que vuelve la mano dura”, nos decía otro.

En ambos casos las designaciones se han hecho “a dedo” y no son fruto, como sucede en RTVE, o en las televisiones públicas de Cataluña o Andalucía, de un consenso parlamentario. Nadie se extraña. Los expertos en el mundo de la comunicación coinciden en señalar que las elecciones de Nacho Villa como director general de Castilla La Mancha y la de José Antonio Sánchez como director general de Telemadrid no son casuales; deben entenderse como parte de una política de comunicación muy concreta, que es la vuelta de los modos de los gobiernos de Aznar en el mundo de la información, de fuerte control ideológico en los medios públicos y de presión sobre los privados.

José Antonio Sánchez, el nuevo director general de Telemadrid, es un periodista onubense que comenzó a significarse como periodista parlamentario en EFE. Allí le “descubrió” Luis María Anson cuando fue nombrado presidente de la Agencia y le convirtió en uno de sus hombres de confianza. Tanto, que cuando de EFE pasó a la dirección del diario ABC, Anson se lo llevó con él. “No escribía mucho”, han dicho a ELPLURAL.COM, “dedicaba más tiempo a ser el hombre de Anson en el Congreso, que a serlo de ABC”.

En este periodo José Antonio Sánchez estableció fuertes lazos con “el equipo de comunicación” que se iba formando en torno a José María Aznar, pastoreados por Miguel Angel Rodríguez y Paco García Diego. Gentes cuyas cabezas más conocidas eran Buruaga o González Ferrari, y que se convertirían, con la llegada al poder del PP, en el “brazo armado” del aznarismo en los medios de comunicación.

Siguiendo su biografía periodística paralela a Luis María Anson, cuando éste aceptó encargarse de los negocios de Televisa, José Antonio Sánchez también paso a hacerse cargo de la dirección de una de las mayores inversiones del grupo mexicano en España, el control de Radio España (Unión Ibérica Radio). Y con posterioridad, en su paso a dirigir La Razón, Anson vuelve a “arrastrar” a Sánchez, que pasa a ser columnista del nuevo diario de la Editorial de Planeta.

En el año 2002 José Antonio Sánchez pasó a sustituir a González Ferrari al frente de RTVE. Ferrari, que durante los dos años de mandato en RTVE mantuvo una relación difícil con la SEPI, controladora económica de la radiotelevisión pública, tiró la toalla tras un enfrentamiento con el director de la SEPI y con el entonces ministro Cristóbal Montoro. “Ferrari no aceptaba que le controlaran –ha contado a ELPLURAL.COM alguien que entonces estaba en RTVE-. Sin embargo José Antonio Sánchez tiene como característica fundamental ser un hombre gris, que sabe quién manda, que huye de los problemas y que odia los enfrentamientos”.

Como prueba de esa característica personal, se apunta a este diario, en los durísimos años del control aznarista de la radiotelevisión pública, José Antonio Sánchez dejó todo el protagonismo a Alfredo Urdaci, mientras que él, responsable máximo del Ente, consiguió pasar por esos años sin resultar apenas conocido por el público. “Su trabajo –nos dicen- estuvo mucho más centrado en otros asuntos igual de importantes para el PP, como fue la distribución de las compras de los programas a determinadas productoras presididas por gente cercana al mundo popular”.

Tanto los cinco consejeros del PSOE en Telemadrid, como los dos de Izquierda Unida, han rechazado el nombramiento de José Antonio Sánchez. “La manera en la que se comunicó al Consejo el nombre del señor Sánchez fue un esperpento y un trágala –han explicado los consejeros de la oposición en su comunicado público-. Como si se tratara de un premio cinematográfico, se abrió un sobre y se leyó un currículo del futuro director general. Sin más, se procedió a la votación… Desde la prepotencia de la mayoría absoluta”. Es un aviso de lo que viene, el regreso a los medios de comunicación de los años del aznarismo”.

Fuente: ElPlural.com
Autor: Fernando Gálvez

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