lunes, 16 de septiembre de 2013

Tema de hoy: Corrupción



Desde hace ya semanas es el caso Bárcenas primera noticia en todos los informativos. El ex pepero y mano derecha de Rajoy copa también las portadas de los periódicos y, sin pretenderlo, ha dejado en la sombra el caso Undargarin. Si exprimimos ambas informaciones, lo único que nos queda es que “Rajoy nunca conoció al tesorero de su partido”, que éste se halla en la cárcel de Soto del Real, donde al parecer ya tiene fieles amigos/servidores. A Undargarin le vemos de vez en cuando en la tele bajando siempre la misma calle a los juzgados de Palma. Lo único nuevo en este contexto es que Undargarin y su esposa, la infanta Cristina, están vendiendo su palacete de Pedralbes en Barcelona, y que la infanta tiene ahora un puesto de trabajo en la sucursal de la Caixa en Suiza, adonde pronto se trasladará con los niños.
 
Para mostrarles qué niveles se aplican en Alemania para penar la corrupción, muy inferior a la de los chorizos ibéricos, les citamos la siguiente noticia del semanario alemán “Der Spiegel”. Se trata del ministro de Economía de Turingia, Mathias Machnig, miembro del equipo de asesores de Peer Steinbrück, candidato a canciller federal por el SPD (socialdemócrata). Según se ha sabido por “Der Spiegel”, Machnig, conocido por su severidad en cuestiones financieras, ha venido percibiendo una pensión por su cargo anterior como Secretario de Estado en el Ministerio federal de Medio Ambiente. Según el semanario, la cantidad percibida entre noviembre de 2009 y julio de 2012 ascendería a más de 100.000 euros. Machnig percibe como ministro del land Turingia 147.000 euros anuales. Según Machnig la pensión ha sido declarada de acuerdo con la ley. Sin embargo, después del fallo de un tribunal alemán en un caso parecido, la pensión ya ha sido recortada. Pero la palabra “dimisión” se oye en los medios afines a la conservadora CDU, partido de Angela Merkel, quien, según las encuestas, está al borde del precipicio si no la salvan “Los Verdes” formando coalición.
 
El caso Machnig es objetivamente irrelevante. Recordemos un hecho más importante acaecido el pasado 2012: la dimisión forzada del Presidente Federal por haber aceptado vacaciones (fines de semana de lujo y viajes en avión privado) de un conocido empresario alemán, “benefactor” también de su partido, la CDU. Algo impensable hoy por hoy en este nuestro país, donde los políticos no se despegan de su sillón ni con agua caliente.
 
Visto lo visto, ¿qué harían las autoridades alemanas, en primer lugar el Fiscal General, si políticos y los que nadan entre la política y la especulación, escondiesen millones de euros en Suiza?
 

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