miércoles, 6 de abril de 2016

LEÍDO EN LA PRENSA





Ayer lunes, leyendo la prensa del día, encontré  en el periódico digital "republica.com" un ingenioso comentario titulado "La escopeta nacional sigue cargada" y que guarda relación con las filtraciones conocidas como "los papeles de Panamá", en las que están supuestamente implicados un gran número de conocidos personajes españoles, sin olvidar otros sucesos acaecidos en los últimos días. Se trata del blog semanal "Las pesquisas de Marcello, que podrán leer a continuación, cuyo autor es Pablo Sebastián, editor del diario:
 
"Luis García Berlanga no se ha ido, habita entre nosotros y prepara una nueva película de la saga de ‘La escopeta nacional’ porque en el tiempo en que vivimos hay materia para más episodios. La que se fue ha sido Chus Lampreave, nuestra deliciosa chica Almodóvar, en el mismo día en el que hemos sabido que ¡Pedroooo! -gritaba Penélope en los Oscar- y su santo hermano tenían una sociedad offshore en Panamá codeándose con la Infanta doña Pilar de Borbón, la benefactora de El Rastrillo que en sus ratos libres rastrillaba, imaginamos, un capitalito para Panamá.

Tiene narices que España lleve más de cien días sin Gobierno y que la prensa internacional europea elogie el crecimiento de la economía de este país que funciona mejor solo que con ministros, mientras el astro de la política nacional, que no es otro que Pablo Iglesias, ha convertido la vida pública y el Parlamento en un divertido esperpento adornado por espejos cóncavos y convexos del Callejón del Gato por donde pasean los ciudadanos para divertirse con los rostros deformes de los políticos que como la Reina María Cristina nos quieren gobernar.
 
Al pobre de don Mariano lo han corrido a palos y el follonero le ha leído la cartilla de la corrupción del PP en la mismísima presidencia del Gobierno por el que suspira Pedro Sánchez, el cruel. Pero el Tancredo de Pontevedra aguanta lo que le echen y ha colocado otra vez su sillita de enea a las puertas de la Moncloa a la espera de ver pasar, tras unas nuevas elecciones, el cadáver de don Pedro como vio desfilar el cortejo fúnebre de Artur Mas.

Rita ardió en las fallas y la pescadera -según Félix de Azúa- de la Colau sigue haciendo de las suyas como Carmena en Madrid o el Kichi por Cádiz, en una Semana Santa plagada de vírgenes, tambores y cornetas de la Legión que anuncian el derrumbe de las murallas de Jericó. Y ya estamos a punto de la Feria sevillana de abril y de los toros astifinos de San Isidro en plena campaña electoral y con José Tomás ensayando sus manoletinas de salón para su reaparición en Jerez, como si nada de lo que ocurre en España tuviera que ver con él.

Los políticos como el ganado van a su aire, y los ciudadanos empiezan a pasar de este enredo nacional donde la corrupción de los porteros automáticos -como los del catalán de La Escopeta Nacional- y otros negocios putrefactos inunda tribunales y medios de comunicación a lo largo y ancho de la piel de toro nacional y ahí incluidos los casos de los catalanes del 3% y las aventuras andorranas de los Pujol que, mire usted por dónde, han acabado desinflando el secesionismo catalán. E incluso han conseguido que la orquesta sinfónica del Barça desafine en casa ante un enérgico Real Madrid.
 
¿Quién dijo miedo? En España nunca pasa nada. Mario Vargas Llosa ha reunido a su alrededor la crema del poder para envolverlos en el papel couché que adorna las paredes de la mansión de porcelana de Isabel.

Y ya pueden caer chuzos de punta de corrupción, fraude fiscal, reyertas de los políticos, ruido de la televisión que aquí no se mueve un gato de su madriguera y la vida sigue igual y parece que a mejor. Porque llegan a España en manadas los turistas que huyen del Mediterráneo infernal y mejora el empleo barato y en largos fines de semanas las carreteras se llenan de domingueros y el país parece caminar con normalidad en medio del presunto y pintoresco desastre nacional.

¡Que vienen los de Podemos! ¡Que en Moncloa sigue Rajoy! ¡Que el Rey Felipe VI está solo y triste en su Palacio! No pasa nada porque hace ya tiempo que estamos curados de espanto y nada nos va a impresionar.

Además tenemos por delante la Champions, la Eurocopa y la Olimpiada de Brasil y todo eso va a entretener al personal. Y las elecciones del 26 de junio ¿están o no al caer? Ni lo sabemos ni nos importa un rábano. Aquí cada uno va a lo suyo y es verdad que hay muchos ciudadanos que sufren y aún padecen los estertores de la crisis, pero ni siquiera eso les da a los políticos argumentos para reaccionar, mientras la vida española se relaja en este confuso y sorprendente tiempo primaveral".
 
Hasta aquí "La escopeta nacional". Como ya les comenté en otra ocasión, Sebastián utiliza el pseudónimo de "Marcello", supuestamente un perro detective, cuyo impresionante currículum dice así: "Un Jack Russell de pura raza, que cursó estudios de criminología en Oxford, y se licenció "cum laude" en el master de sabuesos de Scotland Yard. En Inglaterra conoció a un bisnieto del perro de Baskerville y en Estados Unidos (donde tiene a dos primos hermanos, Uggie ganador de un Oscar con 'The Artist' y Eddie, el perro del psiquiatra Frasier Crane) trabajó a las órdenes del FBI. De regreso a España se dedicó al periodismo que es profesión mas arriesgada que la lucha contra el crimen internacional, y en esto de Internet lleva casi doce años y sin descansar".
M.R.
 
Fuente: republica.com
Autor: Marcello (Pablo Sebastián, Editor de la publicación)
 
 

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